En caso de retrasos, las aerolíneas están obligadas a compensarte económicamente y a ofrecerte comida, bebida y llamadas telefónicas. Pero eso depende de las razones del retraso, de la duración del mismo e incluso de la distancia del vuelo.
Según las normativas internacionales, las aerolíneas sólo están obligadas a pagar una compensación por retrasos producto de “circunstancias ordinarias» (falta de previsión por parte de las aerolíneas, problemas con la tripulación o de mantenimiento de las aeronaves, errores administrativos, etc.
Pero si el retraso es producto de circunstancias que escapan a su control, como el clima, no están obligadas a compensarte.

