30 mayo, 2020

Voces por la democracia y humanidad: El “Locutor, pulmón del Pueblo”

#PorAquíPasóCorcino

@adalgisacorcino9

Adalgisa Corcino.-
Pasando revista, el pasado jueves 18 de los corrientes, los locutores dominicanos, profesionales del micrófono, celebrábamos un aniversario más de haberse realizado los primeros exámenes orales y escritos dirigidos a aficionados y amantes de la Locución para 1938, siendo carnetizados y regulados por la Comisión nacional de Espectáculos Públicos y Radiofonía (CNEPR), bajo su Reglamento 824; fiel manera de Trujillo fiscalizar y depurar a quienes apoyaban su dictadura, condicionándolos a su favor mediante la instalación radial.


En ese tenor, cuando pensamos en un locutor asumimos aquellos héroes-voceros o presentadores de noticias que nos despertaban y servían de acompañamiento mientras calentábamos con chocolate o café las mañanas hacia el colegio. Es oportuno, en el mes de la locución y del locutor dominicano; recordar el rol informativo de Radio Popular, y su noticiario; Radio Comercial, Radio Guarachita, Radio Caribe en la era de Trujillo y la transformación del arte y la cultura por tales empresas precursoras radiofónicas.


Siempre he afirmado que es válido dejarnos llevar por nuestra voz y su espíritu, ese especial instrumento sonoro, de cuerpo, tesitura, timbre y tonalidad; como locutores podemos auxiliar a las más recónditas comunidades donde no existen horarios, razas menos culturas. La radio como canal masivo por medio de sus contenidos orienta, educa, entretiene y sirve de tribuna para divulgar las falencias sociales y luchar por reivindicarlas. Es idóneo en un sistema social organizado.

Un pulmón radioeléctrico y dinámico
Ser locutora desde los 14 años de edad, me hizo comprender a tiempo que en mi voz descansa la esperanza de una mayoría silenciada, amordazada o enmudecida por los afanes de las cúpulas de poder que ambicionan y luchan por trastornar y tergiversar los mensajes en formas y fondos, que se lucran y victimizan las necesidades del colectivo por medio de falsas y fantasmas soluciones (creadas para manipular inconscientemente).


Es cuando el locutor brilla con llama social, se apodera de lo que compunge y lacera a su audiencia y crea estrategias de la mano con los afectados y, en vez de proclamar, aúnan esfuerzos para resarcirles. Se suprime a todas ínfulas y masturbaciones mentales de fama, se cohíbe de creerse estrella o figura prominente y dispone de sus talentos, aptitudes y acciones, si tan completo o histriónico fuese, y se sirve con el cucharón de madera, de la modestia y el pudor.
En la materia de Biología, una de mis favoritas, apartando Literatura e Historia con su inseparable Geografía, entendí que sin pulmones no podíamos respirar, tampoco los animales, y asimismo, como locutora definí a tiempo que si a mi Quisqueya La Bella, le atacaba neumonía o bronquitis: (corrupción: dolo, prevaricación, vulgares estafas, etc), en algún momento el nebulizador, por la nariz y el tanque de oxígeno por antonomasia: (los medios masivos), deberían activarse como por arte de magia, “reviviendo al paciente”.

Surge una profesión de nivel y bien colectivo


Con las nuevas normativas nace de manera oficial en República Dominicana la profesional de Locutor (un mes después de la promulgación de la ley). Hasta ese momento a todo locutor se le conocía como “anunciador”. Hasta 1916 solo existían equipos de telefonía y telegrafía como medios de comunicación, haciéndose diez años más tarde, la primera transmisión radial desde una pequeña estación, cuyo dueño fue “Radio Club Dominicano”, la cual fue llamada HIRC e instalada por el ingeniero Frank Hatton, permaneciendo poquísimo tiempo al aire.


El primer director de una emisora radial en el país fue el radioaficionado y técnico Manuel Emilio Nanita, a quien le tocó liderar en el 1928 la primera emisora estatal llamada HIX “Atenas del Nuevo Mundo”, cuando por primera vez se transmitió al aire el Himno Nacional dominicano, Radio Popular, ubicada en 950 kHz AM del dial, y convertida en una “poderosa” estación (con un transmisor de 250 vatios), también gestada por Nanita, quien fuera designado Director de Radiotelefonía en 1924 cuando las tropas interventoras norteamericanas abandonaron el país el 12 de Julio.


También la puesta en marcha de la estación fue anunciada en un periódico de la época. Es en esta emisora que surgen los primeros locutores dominicanos. Para que la población pudiera tener acceso a las trasmisiones se decidieron colocar “aparatos receptores en los edificios cercanos al parque Colón y en la parte alta de la ciudad”. Las primeras normativas sobre radiofonía y comunicaciones surgen en Marzo de 1938. En aquel momento se llamó “Ley de Vías de Comunicación” No. 1474, y fue publicada en la Gaceta Oficial #5142.


Llega Frank Hatton Guerrero, infante de la marina norteamericana, quien con los primeros equipos inalámbricos de comunicación dejados por los ocupantes yankee quien empezó a manejarlos por su expertis, en el incipiente gobierno de Horacio Vásquez; considerado el padre de la Radio Dominicana y Precursor del Periodismo Radiofónico Dominicano, donde el 4 de octubre de 1924, nació la emisora HIH, iniciando la era radial en Santo Domingo. En 1928, HIX, radio estatal y en 1926, Radio Papagayo en La Romana, en 1929, HIJK, por Tuto Báez.


Cero payola, soborno, nepotismo o clientelismo. Zapatero a sus zapatos. El locutor responsable siempre enfrentará los dolores, entuertos, dolamas o epidemias sociales que vayan en detrimento de los valores humanos tan fundados en la familia nuclear, ese mismo núcleo que exige y merece mejor salud, educación, alimentación y nutrición, vivienda, arte y cultura, ciencia y tecnologías, internet y más internet, para adherir a la radio a su cartera o pantalón hasta el albor cotidiano.

Guerrero empezó a formar los primeros profesionales técnicos del país quienes contribuirían con el desarrollo de la radio nacional. Y es cuando, en 1932, Trujillo apoya a Hatton para que funden HIZ siendo la pionera de la radiodifusión regular dominicana. Luego surgen La voz del Trópico, propiedad de Joaquín Custal; La Voz del Cibao, La Voz de la Hispaniola, hoy Radio Hispaniola; Radio Gabino en Moca, y la HI3K en Puerto Plata.

Todas al servicio de tirano. En 1935, HIN, los dominicanos piden el cambio del nombre de la ciudad. La Voz de la Reelección, en ese momento fue propiedad del Partido Dominicano, años más tarde administrada por ele ingeniero Pedro Pablo Bonilla. El congreso dominicano a finales de 1935 cambio el nombre de la ciudad de Santo Domingo por el de CIUDAD TRUJILLO.

En el 1938 fue publicada una lista oficial en los periódicos Listín Diario y La Opinión, en la que figuraban los primeros locutores en ser llamados a examinar, el señor Vinicio Saladín encabezaba la lista. Sin embargo, sería María Cristina Camilo, la primera locutora en carnetizarse, quien hasta 2019, ha cosechado incalculables éxitos como actriz y consagrada comunicadora, impregnando un espacio insustituible para la mujer dominicana.
En el 1943 surge “La Voz del Yuna”, en Bonao, convirtiéndola en la primera emisora regional del país y con ella un nuevo espacio para el desarrollo de la carrera en otras provincias del país. Fue regenteada e inaugurada por Jose Arismendi Trujillo (Petán), hermano del dictador de San Cristóbal, que al día de hoy, exhibe un “Museo de la Radio” que vale la alegría por recorrer, transitando por la historicidad radial nacional.


En el año 1951 se dio inicio a la escuela para locutores Héctor J. Díaz, de la Voz Dominicana, y con ella se forma una “una nueva generación de locutores desde diferentes puntos del país”. Entre ellos se destacan María Cristina Camilo, Pedro Pérez Vargas, Rafael Gómez Acevedo y Vicente Lora Fernández. Aseguran que Jhonny Ventura, José Francisco Peña Gómez y Corporán de los Santos, cursaron aquí. Ese dato, lo confieso, debo revalidarlo.

La Comisión Nacional de Espectáculos Público y Radiofonía nació en marzo de 1949, con el propósito de vigilar las actividades artísticas, e impedir emisiones “que ofendieran la moral y las buenas costumbres”. Esta fue creada por el régimen de Rafael Leónidas Trujillo. También como una herramienta de control a los opositores.Ahora nos toca escribir el presente y el futuro de la locución, así como del perfil del locutor dominicano.
Y qué entendemos por Locutor y Locución
Basamentada en su trípode: dicción, fluidez y entonación, la locución en su justa medida es el modo de hablar o de expresión verbal, acompañada de los gestos o comunicación verbal, si de auditorio se trata. Es hacer de la voz hablada un arte. La locución funge como rama o disciplina de la comunicación que cuida la limpieza, la belleza, la pulcritud, musicalidad y la sonoridad al momento de ejercerla.


Mientras, el locutor es la persona capacitada y especializada para hacer uso público del micrófono con su característica y peculiar voz como materia prima, haciendo de la palabra hablada el canal comunicativo por ante los medios masivos como vehículo de difusión o transmisión. No necesariamente debe remunerarse, pero en este punto es que se le reconoce como profesional de la oralidad.


Me explico, el profesional del micrófono ejerce siendo remunerado o lucrado por este oficio u ocupación; de lo contrario, es un aficionado al hablar por ante un periférico radiodifusor hacia las masas. Empero, cuando todo ser humano usa medios masivos y comunica por medio de las ondas hertzianas convirtiéndose en quien locuta desde ánimos tribunicios para ayudar a sus comunidades, iguales e intereses propios mancomunados.

Locutores editores bibliográficos
La historicidad de la locución dominicana ha sido compilada por dos laureados locutores que dedicaron su vida, sueños, inquietudes e ideas a beneficio del desarrollo continuo del país, la documentación y preservación del empuje locutoril como memoria histórica que enriquece el bagaje cultural de los dominicanos y edifica a quienes ejercen la carrera digna y respetuosamente. Se promueve la preservación y difusión de los orígenes radiofónicos en distintos episodios de la cronología social y política dominicana.


Así, valoramos a Teo Veras, reconocido locutor dominicano, fallecido en 2018, un pilar y apasionado de los micrófonos quien puso en circulación su obra editorial “Las telecomunicaciones en las Américas y República Dominicana. Origen y desarrollo”, describiendo el origen y el desarrollo de las info-comunicaciones, primero desde el ámbito mundial, entrando luego en las parcelas del continente americano, y de manera particular en la República Dominicana.
A través de casi diez años (nueve años y 10 meses de investigación), el entusiasmo de realizar un compendio más analítico y comparativo nos cambió el rumbo de lo previsto, escapándose de las fronteras dominicanas hacia los demás países de las Américas, permitiendo al lector una panorámica de los eventos y fechas al momento de producirse en las naciones.
De su lado, Rubén Darío Aponte, también extinto jurado de la CNEPR y veterano en las lides locutoriles, publicó con el aval del Ministerio de Cultura, su obra Historia de la Locución Dominicana haciendo mención de los locutores más sobresalientes del país y, cuenta en su totalidad, con un aproximado de novecientas páginas.

Además escritor y abogado, otras de sus pasiones, descolló en 45 años como un locutor estrella de corte internacional ganando respeto y admiración en los medios de comunicación y por generaciones siguientes.


Junto a Bueno Torres, un ilustre presentador de noticias
destacó como asesor permanente del CLD, al igual que Osvaldo Cepeda y Cepeda, Carlos Cepeda Suriel, María Cristina Camilo, Jenchy Suero, otros. La mujer en la imagen de Azize Melgen y Evelyn Belliard, dieron paso al primer noticiario liderado por damas.


Impacto de la radio y Libertad de Expresión


Los lugares más apartados y lejanos del mundo podría tener un aparato radiodifusor que por vía de las ondas hertzianas, las mujeres y hombres puedan acuñar las ideas, pensamientos y sentimientos y transmitirlas para motivar, entusiasmar y guiar a sus prójimos en aras de aupar la paz, frenar los actos bélicos, expandir los derechos en una época turbulenta y congruente por grupos manipuladores apoderándose de las riquezas, esencias y habitudes de los pueblos.


Es por eso, que consideramos que la radio como transporte verbal y la locución como dote natural es una plataforma sólida para enlazar a los humanos hacia sus potencialidades y metas, logros y desafíos. Por medio de la radiodifusión debemos defender la Justicia Social, elevar un Estado de Derecho, fortalecer la Democracia, promover la Equidad de Género y fiscalizar con ahínco el Respeto y la Protección a la Niñez.


En el Día Internacional de la Radio, 13 de febrero, Irina Bokova, directora general de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, (Unesco), remarca que la radio es clave para fomentar las libertades fundamentales y promover el acceso público a la población, “la libertad de expresión es la base sobre la que reposan todas las demás libertades”,
Bokova afirma que es la piedra angular de la sociedad democrática, la buena gobernanza, el estado de derecho, la transparencia y la rendición de cuentas. Fundamentalmente, “creo que ocupa un lugar central en lo que significa ser humano”


Rol del locutor


Los locutores son Herores-voceros de carne y hueso, sin capa ni antifaces, pero con grandes herramientas como la criptonita de Superman, su voz; donde solo este mineral puede desactivarlo. Asi es el locutor, quien puede sepultar en un segundo las luchas y sueños gestadas en siglos, si no define su posición y defiende a la multitud, muchedumbre, masas, públicos, audiencias y auditorio.
En ese sentir, figuro la baticueva de Batman, la Cabina; un laboratorio oral e informativo, mientras que desde el Salón de la Justicia, Circulo de Locutores Dominicanos (CLD), se unen todos, para salvarnos de la flagelación mediática y a través de radio y controles deponemos todo acto o conspiración que amenace la soberanía, las libertades humanas y el megáfono popular del sentimiento dominicano. ¿Ya reflexionaste respecto a la realidad locutoril dominicana?
Cómo se locuta desde las normativas y códigos éticos profesionales en la Republica Dominicana. Se estará aplicando no solo las técnicas, por demás, ejerciendo comportamientos o conductas coherentes entre lo dicho y hecho, el respeto a la conciencia nacional y enarbolando la moral, donde la sociedad funge como espejo visor. Está en cada locutor dominicano aportar sus valores moraléticos y cuidarse de los dilemas culturales, económicos y sociales.

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