En 1958 frente a la desembocadura del río Savannah (estado de Georgia), durante un ejercicio de práctica a las 2:00 de la mañana, un bombardero B-47 que cargaba con una bomba de hidrógeno Mark 15 de 3500 kg rozó en el aire a un avión de combate F-86.

Para proteger a la tripulación de una posible explosión, la bomba nuclear fue tirada a las superficiales aguas donde creían que se podría recuperar fácilmente a pocos kilómetros de la localidad de Tybee Island (Estados Unidos). Nunca se logró recuperar.