25 septiembre, 2022

Portazona

隆Tu Zona Informativa!

El drama de Manaos, uno de los epicentros del coronavirus en Brasil donde talaron un bosque tropical para abrir cientos de tumbas

El drama de Manaos, uno de los epicentros del coronavirus en Brasil donde talaron un bosque tropical para abrir cientos de tumbas

El alcalde de la ciudad, Arthur Virgilio Neto, un feroz cr铆tico de la gesti贸n de la pandemia por parte de Bolsonaro, revel贸 que en su distrito mor铆an en promedio entre 20 y 30 personas al d铆a, pero la cifra subi贸 a casi 200 por jornada y colaps贸 el deficitario sistema de salud

La nueva enfermedad lleg贸 a Manaos en marzo, en medio de la temporada de lluvias. Al menos fue entonces cuando las autoridades m茅dicas la detectaron por primera vez en la capital del estado de Amazonas, que es a su vez una regi贸n remota e internacional. Una precaria carretera conecta la ciudad con el resto del pa铆s, y otras municipalidades est谩n a horas de distancia en barca. Pero la flora y la fauna tropicales atraen normalmente a los cruceros de turistas, y empresarios de todo el mundo vuelan hasta all铆 para visitar su zona de libre comercio. El pasado octubre, Manaos envi贸 una delegaci贸n a China para buscar inversionistas.

La primera v铆ctima mortal del virus se report贸 el 25 de marzo y los decesos se han incrementado desde entonces. Pero debido a la falta de pruebas, solo el 5% de los m谩s de 4.300 entierros realizados en abril y mayo fueron de casos confirmados de COVID-19, seg煤n estad铆sticas funerarias locales.

Para acomodar a la creciente cantidad de ata煤des, el cementerio p煤blico Nossa Senhora Aparecida tal贸 una zona de bosque tropical para abrir zanjas en la tierra anaranjada y sepultarlos all铆.El cementerio Parque Taruma en Manaus (REUTERS/Bruno Kelly)El cementerio Parque Taruma en Manaus (REUTERS/Bruno Kelly)

Estas fosas comunes provocaron el enfado de los familiares de los muertos con las autoridades municipales. 驴Por qu茅 los cuerpos de sus seres queridos ten铆an que ser enterrados de esa forma si no hab铆a evidencia de que sus muertes fueron causadas por el COVID-19?, preguntaron.

M茅dicos y psic贸logos dicen que la negaci贸n de base procede de una mezcla de desinformaci贸n, falta de educaci贸n, escasez de pruebas y mensajes contradictorios de los l铆deres del pa铆s.

El primero de los esc茅pticos es el presidente, Jair Bolsonaro, quien se ha referido repetidamente al COVID-19 como una 鈥済ripecita鈥 y manifest贸 que la preocupaci贸n por el virus es exagerada. Sus seguidores son receptivos a su negaci贸n del virus, tan decididos como 茅l a seguir con su vida como siempre.

Los desbordados servicios de emergencias se han encontrado con una reticencia similar a la hora de reconocer el riesgo viral.Sandokan Costa, m茅dico de ambulancia, dijo que los pacientes suelen omitir mencionar los s铆ntomas de COVID-19, poni茅ndolo a 茅l y a sus compa帽eros en un riesgo mayor. 鈥淟o que m谩s me ha sorprendido es la creencia de la gente de que la pandemia no es real禄, afirm贸.Fotograf铆a de este mi茅rcoles que muestra una sala con pacientes en tratamiento de COVID-19 en el Hospital Municipal de Campa帽a Gilberto Novaes, en la ciudad de Manaos, Amazonas (Brasil). EFE/RAPHAEL ALVES
Fotograf铆a de este mi茅rcoles que muestra una sala con pacientes en tratamiento de COVID-19 en el Hospital Municipal de Campa帽a Gilberto Novaes, en la ciudad de Manaos, Amazonas (Brasil). EFE/RAPHAEL ALVES

Visitar la castigada capital de la Amazon铆a fue una prioridad para el segundo ministro de Salud de Bolsonaro, Nelson Teich, quien se enfund贸 en un traje de protecci贸n para recorrer varios hospitales. Pero renunci贸 d铆as m谩s tarde por no estar de acuerdo con el pedido del presidente de que el ministerio recomendase prescribir cloroquina a pacientes con s铆ntomas leves del virus.

El gobernador de Amazonas, Wilson Lima,aliado de Bolsonaro, tambi茅n rest贸 importancia a la amenaza en un primer momento. 鈥淗ay una gran histeria y p谩nico鈥, manifest贸 el 16 de marzo, tres d铆as despu茅s de la confirmaci贸n del primer caso en Manaos en una mujer que hab铆a viajado a Europa. Ese mismo d铆a declar贸 el estado de emergencia, pero sus medidas iniciales fueron limitadas: la cancelaci贸n de actos organizados por el estado y la suspensi贸n de las clases y las visitas a penales. Por lo dem谩s, recomend贸 evitar multitudes y lavarse bien las manos.

No fue hasta el 23 de marzo, cuando en el estado hab铆a 32 casos, algunos de ellos de transmisi贸n local, cuando orden贸 la suspensi贸n de los servicios no esenciales.Pero las restricciones nunca se impusieron para la zona industrial de la ciudad.Vanderlecia Ortega dos Santos, una enfermera de la tribu Witoto, que se ofreci贸 como voluntaria para brindar la 煤nica atenci贸n de primera l铆nea que protege a su comunidad ind铆gena de 700 familias del brote de COVID-19, y la profesora de idiomas y artesana Natalina Martins Ricardo , use m谩scaras protectoras que dicen "Las vidas ind铆genas importan", mientras caminan por una carretera en el Parque das Trios en el distrito de Taruma, Manaus (REUTERS / Bruno Kelly )Vanderlecia Ortega dos Santos, una enfermera de la tribu Witoto, que se ofreci贸 como voluntaria para brindar la 煤nica atenci贸n de primera l铆nea que protege a su comunidad ind铆gena de 700 familias del brote de COVID-19, y la profesora de idiomas y artesana Natalina Martins Ricardo , use m谩scaras protectoras que dicen 芦Las vidas ind铆genas importan禄, mientras caminan por una carretera en el Parque das Trios en el distrito de Taruma, Manaus (REUTERS / Bruno Kelly )

Un mes m谩s tarde, los hospitales de Manaos estaban desbordados con miles de casos y cientos de fallecidos.

鈥淓s una escena en vida de una pel铆cula de terror. El estado ya no es de emergencia, sino de calamidad absoluta鈥, describi贸 en una entrevista en mayo el alcalde de la ciudad, Arthur Virgilio Neto, un feroz cr铆tico de la gesti贸n de Bolsonaro, a quien lleg贸 a tildar de 鈥渓oco鈥 en las redes sociales.

En Manaos mor铆an en promedio entre 20 y 30 personas al d铆a, pero la cifra subi贸 a 鈥渕谩s de 100鈥 diarias y colaps贸 el deficitario sistema de salud. El alcalde tambi茅n denunci贸 la llegada del virus a las alejadas comunidades ind铆genas de este estado de 1,5 millones de km2 (casi el triple de Espa帽a) y el aumento de la deforestacion.Las personas llegan para hacerse la prueba de la enfermedad del coronavirus (COVID-19) en Bela Vista do Jaraqui, en la Unidad de Conservaci贸n Puranga Conquista a lo largo de las orillas del r铆o Negro, donde viven Ribeirinhos (habitantes del bosque), en medio de la enfermedad del coronavirus (COVID-19) brote, en Manaos, Brasil, 29 de mayo de 2020. (REUTERS / Bruno Kelly)Las personas llegan para hacerse la prueba de la enfermedad del coronavirus (COVID-19) en Bela Vista do Jaraqui, en la Unidad de Conservaci贸n Puranga Conquista a lo largo de las orillas del r铆o Negro, donde viven Ribeirinhos (habitantes del bosque), en medio de la enfermedad del coronavirus (COVID-19) brote, en Manaos, Brasil, 29 de mayo de 2020. (REUTERS / Bruno Kelly)

鈥淟as personas est谩n muriendo en su casa, algunas tal vez porque no tuvieron asistencia鈥 m茅dica, agrega el alcalde, quien sospecha que 鈥渆n el fondo fue la covid-19鈥 la causante de esos decesos.

Neto lleg贸 hasta a pedir a la militante ecologista Greta Thunberg que ejerza 鈥渟u influencia鈥 para ayudar a combatir la pandemia de COVID-19 en su ciudad, ubicada en el coraz贸n de la Amazon铆a y una de las m谩s afectadas por el virus en Brasil.

鈥淣ecesitamos ayuda. Hay que salvar las vidas de los protectores de los bosques, salvarlos del coronavirus. Estamos ante un desastre, una barbarie鈥, dijo en Twitter

En varias ocasiones desde el comienzo de la crisis desatada por la pandemia del nuevo coronavirus, se lo ha visto llorar durante entrevistas de televisi贸n en vivo.

En el cementerio p煤blico Parque Taruma abrieron fosas comunes para enterrar a las v铆ctimas de covid-19; por disposici贸n de la alcald铆a, un m谩ximo de cinco familiares pueden dar un breve y 煤ltimo adi贸s a sus seres queridos. Los hospitales tuvieron que instalar c谩maras frigor铆ficas en camiones para conservar los cad谩veres. Videos que circularon en las redes sociales mostraron filas de veh铆culos f煤nebres esperando turno para entrar al cementerio.

Share This