Los internos de máxima seguridad donde se encuentran recluidos, principalmente los involucrados en los casos de supuesta corrupción denominados AntiPulpo y Coral, en el Centro de Corrección y Rehabilitación de Najayo, contrario a los presos comunes, tienen más restricciones.
La coordinadora del nuevo Modelo de Gestión Penitenciaria, Hilda Patricia Lagombra, explicó la rutina que se implementa en la cárcel de Najayo para la protección de este tipo de reos, los cuales, según dijo, tienen un trato más restringido.
Los internos de máxima seguridad cuentan con una hora de sol, mínimo tres horas, una llamada una vez al día o tres a la semana, derecho a la alimentación, comida, desayuno y cena.
En caso de tener una condición médica como la población común penitenciaria, recibir la dieta especial que recomiendan los médicos, derecho a leer, recibir asistencia educativa a través de tutoría, asistencia psicológica y médica, acompañamiento con su familia.
Lo único que diferencia a los internos de máxima seguridad con la población común es que este personal está más restringido, quienes tienen derecho a salir a la cancha una vez al día, mientras que la población común puede tener más acceso al sol.
A la cárcel Najayo Hombres fueron enviados el mayor general activo, Adán Cáceres Silvestre, exdirector del Cuerpo Especializado de Seguridad Presidencial (Cusep); el cabo policial Tanner Antonio Flete Guzmán, el coronel policial Rafael Núñez de Aza y el sargento de la Armada Alejandro José Montero Cruz. Mientras que Rossy Maybelline Guzmán Sánchez (la Pastora) cumplirá la medida de coerción en Najayo Mujeres.
Una celda de máxima seguridad tiene en su interior una cama, un área de baño, una mesita para que el interno pueda sentarse a comer o leer, ventilación e iluminación establecida por las normas internacionales.
Empero, no cuentan con aires acondicionados en ningún alojamiento, ni de máxima ni de la población común, ni cuentan con ninguna contribución de parte de los familiares de los internos y para que se puedan recibir donación de alguna iglesia o empresa estas son depuradas.
Lagombra explicó que estos internos pueden recibir asistencia médica y psicológica y asistencia educativa con tutorías del personal.
“Al día de hoy tenemos 181 internos de máxima seguridad o de alta notoriedad que están bajo ese régimen, que tiene un protocolo especial custodiado por la Unidad de Traslado de Alto Riesgo, que es un personal especializado tanto para traslado como para custodiar personas de máxima seguridad. Estamos preparados con protocolo y personal para eso”, sostuvo.
El mayor general del Ejército Adán Cáceres Silvestre se convirtió el pasado lunes en el militar activo de más alto rango en la historia reciente en ser enviado a una cárcel por presuntos actos de corrupción, tras ser dictada una prisión preventiva de 18 meses a los implicados en el caso Coral.
El otro caso, en el que un militar de tan alto rango haya recibido alguna medida de prisión, fue el del exsecretario de las Fuerzas Armadas, Manuel Antonio Cuervo Gómez, sentenciado a 20 años de cárcel en 1991 (hace 30 años) por corrupción.
Cuervo Gómez había sido puesto en retiro por Salvador Jorge Blanco (presidente de la República en ese entonces) en 1986 con el rango de mayor general, por lo que al momento del juicio tenía el mismo rango que tiene hoy Cáceres Silvestre, pero estaba en retiro.

